La razón de ser de un negocio y para lograr que sea exitoso en su proyecto planificado es tomar muy en cuenta y de manera determinante al público o a sus clientes potenciales, ya que es a ese sector al que le vas a dedicar todo tu esfuerzo y capital financiero y humano para satisfacerlo. Al momento de pensar en iniciar un negocio, hay factores que se deben considerar para que lo proyectado salga de lo mero escrito en el papel, de tal forma que se logre el éxito deseado. Elevar el capital inicial, puntualizar el producto y efectuar el análisis de la planificación financiera son solo algunos factores que se deben tomar en cuenta para llegar al momento del arranque del negocio.

Pero si no tomamos en cuenta el factor más importante y determinante como lo es cliente o el público objetivo, de nada valdrá el esfuerzo. Va a depender del tipo de negocio que se quiere crear, lo que va a determinar qué características debe tener el público hacia el cual se dirige el negocio, como por ejemplo que sea importante conocer la edad, nivel de ingresos, número de hijos si los tiene, estado civil, etc.  Teniendo esta información, la siguiente fase es definir el tipo de público y a los que es importante prestar más atención. Iniciar un negocio sin tener conocimiento previamente de lo que será su público, hace que el empresario asuma los riesgos que pudieran afectar de manera negativa su negocio.

¿Qué es un cliente objetivo?

De tal manera que por definición de público o cliente objetivo o target, entendemos como una sección demográfica y conductual de cierto grupo de personas que el negocio elige como sus futuros clientes del que será su producto o servicio. De tal manera que es muy importante conocer cuales las necesidades reales y el comportamiento de los clientes, y así incluirlos en los planes de la empresa.

¿Cuáles son esas características del público objetivo?

Para conocer esas características es necesario crear una especie de perfil y hacer una oferta casi personalizada, haciendo hincapié en los rasgos demográficos del cliente objetivo: Edad, Ubicación, Sexo, Clase social, Nivel de ingreso, Hábitos de consumo, entre otras características. Esto sería lo primordial que se requiere saber, también habría que agregar y responder algunas preguntas vitales antes de la definición de los clientes objetivos. Por ejemplo:

¿En cuantos clientes nos enfocaremos?, ¿Cuáles son las necesidades de los clientes?, ¿Cuáles son sus hábitos de compra?, ¿Cómo logramos satisfacer a esos clientes?, ¿Cómo adquieren el producto o servicio?, ¿Cómo logramos hacer llegar nuestro producto o servicio al cliente?, ¿Cuáles son los medios de comunicación con los que más interactúan nuestros clientes?, ¿Qué factores valoran más nuestros clientes, calidad, precio, atención al cliente promoción, entre otros?, ¿Razones por las cuales los clientes prefieren adquirir nuestros productos y no los de la competencia?

¿Cuáles son los beneficios de definir el cliente objetivo?

Permite enfocar recursos, tiempo, dinero y esfuerzo hacia un público ya definido. Se pueden crear ofertas, productos, promociones de manera personal para estos clientes. Ayuda a conocer mejor las necesidades del cliente, saber cuáles son sus expectativas con el producto o servicio, cuáles son sus patrones de consumo y estilo de vida.

Permite posicionar el producto en un segmento del cliente específico y no tan competitivo. Facilita el análisis de nuestra competencia. Se pueden designar de forma adecuada el tipo de vendedores según las características segmentarias de los clientes. Nos permite definir las políticas de comunicación del producto o marca y poder emplear la expresión adecuada y correcta en cada segmento de cliente.

Clientes por segmentos

Al momento de segmentar los clientes, en ocasiones no todos poseen las mismas características ni patrones de consumo, valor del producto o del servicio. Es por esta razón que es necesario que el producto se ajuste a la oferta y a la demanda sobre la necesidad del cliente, de tal manera se deben clasificar los clientes por segmentos.

La segmentación más usada es la siguiente: Segmentación demográfica, Segmentación geográfica, Segmentación 1×1, Segmentación de valor añadido. Este tipo de segmentación nos permite dirigir de manera más clara nuestro producto o servicio y así lograr satisfacer al cliente que al final es el objetivo a conquistar.

¿Qué opinas sobre este tema? ¿Ya definiste el público objetivo de tu empresa o negocio?

Si deseas mayor información sobre nuestros productos o servicios contactarte con nosotros o escribir tu consulta en la parte de abajo (sección comentarios).

Imagen de geralt vía Pixabay.com bajo licencia creative commons.


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