Cuando se habla de dinero fiduciario, se está hablando del dinero Fiat que cada país posee para su comercio interno, este dinero es regulado y emitido por cada país a través de su respectivo Banco Central. No posee un respaldo en otro valor como el oro o la misma plata, sino que su respaldo se basa solo en la ley.

También es definido el dinero fiduciario como aquel dinero establecido por cada gobierno para darle enfoque a su economía hacia cierto medio de intercambio comercial, por ejemplo: el Euro o el Dólar. Por lo tanto, no tiene su valor propio, sino que se deriva de la confianza que los usuarios puedan darle.

Es por esta razón que, en periodos de hiperinflación, la confianza en este tipo de moneda disminuye, por lo cual sus usuarios tienden de buscar otros medios, como por ejemplo las criptomonedas. A continuación, se presentan algunas ventajas de las criptomonedas (específicamente del Bitcoin) frente al dinero Fiat.

Bajo costo de almacenamiento y por transferencia

El Bitcoin no tiene ningún costo de almacenamiento en comparación con los servicios de la banca tradicional. En relación a las transferencias, el Bitcoin se inicia como una buena alternativa con referencia al dinero Fiat, sin embargo, en la medida en que su cotización ha ido aumentando, también lo han hecho los costos por trasferencia, aunque este aumento aún sigue siendo más económico que el costo de las transferencias de dinero fiat.

Su división permite pequeñas transacciones

Bitcoin acepta hasta 100 millonésimas partes, lo que equivale que una unidad sea 0,00000001, este número recibe el nombre de Satoshi (haciendo honor a su creador), esto quiere decir que acepta pequeñas transferencias, cosa que no siempre es posible hacer con el dinero fiduciario.

Globalidad

Mientras que el dinero fiduciario no va más allá de las fronteras (ya que está regulado por cada país), el Bitcoin permite su movimiento por todo el mundo, sin restricciones o requerimientos adicionales con total independencia, lo cual permite que se puede usar en cualquier parte del mundo. El bitcoin no tiene regulaciones de gobiernos o de la banca tradicional, por lo que no tiene barreras geográficas ni políticas que impidan su circulación global.

Sin confiscaciones gubernamentales

El bitcoin por ser descentralizado, no es posible que los gobiernos puedan regular su compra o venta, es decir, cualquier usuario es libre de enviar, comprar o vender, recibir o almacenar Bitcoin, solo se requiere tener conexión a internet y tener alguna cuenta creada en un wallet.

Transacciones en tiempo real

Sus transacciones se hacen en breves periodos de tiempo, en muy poco tiempo podemos enviar y disponer del dinero en cualquier parte del mundo de manera ya que el tiempo de confirmación de las transacciones es de unos pocos minutos.

Imposibilidad de falsificar

Tal como el Bitcoin fue concebido y diseñado, resulta bastante difícil que se pueda construir otro Bitcoin falso o que se puedan realizar «pagos dobles» sin que la red detecte esta anomalía. A diferencia del dinero fiat que «fácilmente» puede ser falsificado (sobre todo cuando se trata de dinero en efectivo).

Alto nivel de seguridad

Algo que ha caracterizada a Bitcoin desde su nacimiento, es su nivel de seguridad, el cual además cuenta con un «respaldo criptográfico» que evita ser falsificado, y que a su vez, permite ser guardado en muchas localizaciones de forma simultánea. Actualmente la tecnología en la que se basa el protocolo del Bitcoin es muy superior a la que utilizan los bancos tradicionales en sus tarjetas de crédito. En Bitcoin odas las transacciones que se realicen quedan «grabadas» en un registro, al cual tendrán libre acceso quien desee verificarlas.

¿Qué opinas sobre este tema? ¿Conoces de otras ventajas del Bitcoin frente al dinero fiat?

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Imagen de Aleksi Raisa vía unsplash.com bajo licencia creative commons.


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