Anthony J. Robbins, conocido como Tony Robbins, es un experto sobre crecimiento y desarrollo personal, manejo de energía y finanzas personales. Nació en North Hollywood California, el 29 de febrero de 1960. En el presente artículo compartiremos algunas reglas de Tony Robbins para alcanzar el éxito:

El progreso es igual a felicidad

Menciona que tener cosas en la vida no es lo que nos dará felicidad (y si lo hace solo será de forma pasajera), lo importante es mantenerse enfocado en las cosas que vamos consiguiendo, de tal manera, que nos emocionemos con esos avances, en este caso podemos decir que el progreso es igual a la felicidad. Ese progreso debe ser permanente para mantenernos vivos, Tony menciona la importancia de fijarse metas desde inicios de año, por ejemplo, pensar en expandir nuestro negocio, crecer, mejorar, cambiar, progresar, etc. El progreso es vitalidad y todo en la vida es cambio, el cambio es automático, pero el progreso no es automático. Si se desea un progreso real, hay que ver la vida de manera diferente y tomar el control del proceso.

Amar a nuestros clientes

Tony Robbins menciona que debemos tratar bien a nuestros clientes desde un principio, para que esta relación no tenga un final indeseado. Satisfaciendo las necesidades del cliente redundará en engrandecer nuestro negocio, con lo cual podremos tener clientes de por vida. De tal manera, que hay que “enamorarse» de ellos, este un enfoque diferente al común, el cual tiene la capacidad de crear una «vida diferente» por las decisiones distintas que habrá que tomar en su oportunidad.

Agregar valor

Agregar valor es necesario para un marketing de primer nivel, es lo que se llama marketing de valor agregado. Es una alternativa a la publicidad tradicional que «cansa» a la gente, ya que se encuentra en todos lados y hace que la gente termine ignorándola (convirtiéndola en una pérdida de dinero). Una campaña de marketing no es solo comercializar, sino que debemos agregar valor a las personas, enseñarles, darles nuevas ideas, lo cual originará que deseen más información, experiencia, servicios y productos.

Prestar atención a las pequeñas cosas

Debemos tomar en cuenta que el éxito y el fracaso no son eventos gigantes, esto quiere decir que no aparecen o llegan repentinamente, generalmente el fracaso proviene de pequeñas cosas (fallas en la llamada, en la revisión de cuentas, falta de concentración, poco esfuerzo físico en hacer las cosas, etc.) todas esos pequeños fracasos «suman» hasta que un día ocurre el evento trágico y le echan la culpa a eso, pero realmente el fracaso ocurre «antes» porque no se tomaron en cuenta esas pequeñas cosas. El éxito tampoco es un hecho repentino, son pequeñas cosas que van sumando, el éxito es ser visionario, convincente, es verlo y sentirlo diariamente con razones fuertes. El éxito es la sensación que se está ahí para crecer, para dar algo más que a sí mismo. Todas esas pequeñas cosas suman y de ahí es que viene el éxito.

Buscar apalancamiento

Cuando conocemos el resultado y el propósito, se busca el apalancamiento. El apalancamiento es diferente a delegar, delegar es cuando se tiene mucho por hacer y decidimos dárselo a alguien para que lo haga (indicándole lo que debe hacer), por otro lado, el apalancamiento es una herramienta que permite con «poco esfuerzo» hacer grandes cosas, y procurar que el resultado sea el deseado, por ejemplo no se debe decir «no hay tiempo», ya que generalmente tiempo si hay, solo que debemos apalancarlo. Si somos productivos, el apalancamiento mejorará al cliente y a los consumidores, y generará trabajo a otras personas. Es necesario la contratación de alguien que le guste ese trabajo, ya que no habrá crecimiento si se consume el tiempo en actividades sin importancia, las actividades carentes de altos niveles de propósito, terminarán agotando a la organización, debido a todos estos factores, Tony Robbins considera al apalancamiento como el «máximo» poder.

Cambiar de mentalidad

Tony Robbins menciona que hay que programarse mental y emocionalmente para hacer lo necesario para lograr las metas y ayudar a quien lo requiera. Se debe cambiar de enfoque y entrenar para creer en algo posible. Las voces internas a veces no nos «dejan ser» y frenan nuestras iniciativas, lo que se debe hacer es entrenar una nueva voz, con «encantamientos», no con afirmaciones. Tony menciona que los «encantamientos» no solo es decir algo, sino que personifican lo que dicen intensamente, y de tanto repetirlo, a la persona se le termina internalizando la idea y termina haciendo lo que desea.

Ser habilidoso

A veces es difícil lograr las metas, las personas por lo general alegan que es por falta de recursos (no tenían apoyo, dinero, tiempo, etc.) los líderes maximizan los recursos disponibles, no creen en recursos limitados. Los recursos son interesantes, pero los recursos finales son los sentimientos de emoción que hacen que una persona sea habilidosa, la habilidad es el recurso primordial, por ejemplo hay personas con ideas y no hacen nada, de pronto esa idea la ven realizada en algún lugar, y piensan que le han «robado la idea» seguramente. La diferencia con esas personas, no eran que tuviesen más recursos, sino que tenían más ingenio, disposición y que simplemente tomaron acción.

¿Qué opinas sobre este tema? ¿Cuál crees que es la regla para el éxito más importante mencionada?

Si deseas más información puedes contactarte con nosotros o escribir tu consulta en la parte de abajo (sección comentarios).

Imagen de Razvan Chizu vía unsplash.com bajo licencia creative commons.


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