Gary Vaynerchuk es un emprendedor, escritor, orador, viticultor entre otras cosas más, nació en Bielorrusia (Ex Unión Soviética) el 14 de noviembre de 1975. Emigró a los Estados Unidos el mismo año de su nacimiento junto a su familia. Su familia se radicó en Queens, Nueva York, y desde allí se mudaron a Nueva Jersey donde administró una franquicia de venta de limonada que resultó ser un éxito, luego se integró al negocio familiar de la venta de vinos. Vaynerchuk se graduó en la Universidad Mount Ida College, en Massachusetts, en el 1998. Y a partir del 1999 asumió el control del negocio familiar y posteriormente cambió el nombre a Wine Library, haciendo ventas por Internet.

En el 2006 inicia el programa Wine Library TV, transmitido diariamente disertando sobre vino, lo cual constituyó un éxito. Gary, además es un inversor y asesor de Uber, Facebook, Twitter, Tumblr, entre otros, orador habitual en conferencias mundiales sobre tecnología e iniciativa empresarial. A continuación compartimos algunas reglas para el éxito que Gary recomienda:

Enfocarnos en nuestras fortalezas y autoevaluarnos

Es necesario tener confianza y creer en nuestras fortalezas y dejar a un lado lo que no nos sirve o frena. Es bueno de vez en cuando evaluarnos para saber nuestras capacidades, si no somos capaces de autoevaluarnos, podemos buscar alguien de confianza en nuestro entorno para que lo haga y nos diga quiénes somos, esto nos permitirá conocernos mejor e identificar nuestras fortalezas, debilidades y establecer nuestras metas. Una vez tengamos claras nuestras metas deberíamos enfocarnos en «echar a andar» o desarrollar nuestro proyecto o negocio.

Trabajar arduamente y aprovechar el tiempo

La forma de obtener recursos para lo que queremos es trabajando, si estamos haciendo otra cosa (pero queremos hacer un proyecto que nos gusta), debemos trabajar «fuera» de nuestro horario de trabajo habitual, de esa manera empezamos a construir nuestro propio proyecto o marca personal, pero «fuera» de las horas de nuestro trabajo habitual. Siempre habrá tiempo disponible para desarrollar nuestros propios proyectos, por ejemplo podemos elegir levantarnos una hora más temprano o acostarnos una hora más tarde, también podemos dejar de ver esa «serie» o «programa» favorito de televisión (o Internet) nocturno y dedicar ese tiempo para nuestro proyecto, solo es cuestión de hacer algunos sacrificios para lograr el éxito, esto se traduce en trabajar más y tener una mejor gestión de nuestro tiempo.

Ejecutar nuestras ideas

Tener en la mente grandes ideas de emprendimiento es muy bueno, pero lo que realmente es valedero es tomar acción, poner en práctica esa idea y ejecutarla. Todos tenemos ideas, el problema con los emprendimientos, es que se pone mucho énfasis en las ideas, pero no se ejecutan acciones concretas y al final esa idea no se lleva a cabo. Es muy importante que una vez que tengamos una idea de negocio tomemos acción inmediata, comencemos a aplicar los hábitos de los emprendedores exitosos y trabajemos en dicha idea.

No subestimar la narrativa

La narrativa suele ser subestimada en los negocios, la razón pudiera ser porque no somos conscientes sobre ese tema, y a veces la gente no se da cuenta de lo que está sucediendo. A veces no importa las nuevas tecnologías, lo que importa es la forma cómo es presentada. Hay que entender lo que desea el consumidor y llevarlo emocionalmente por el camino mediante una historia y una narrativa.

La razón por la que las personas no entienden a veces por qué algo (o alguien) es exitoso, es por la narrativa (esto generalmente se pasa por alto o no se le toma en cuenta), cuando se logra una buena narrativa se puede vender cualquier producto o servicio de calidad (por más limitado que sea el mercado).

Hacer las cosas importantes

Delegar es una buena alternativa cuando lo que se hace no es lo más importante, en estos casos se puede pasar a otra persona el trabajo, y luego «micro gestionar» lo que consideramos de mucha importancia, de esa forma se avanza en la construcción del proyecto o negocio, no siempre la mayoría de las cosas requieren nuestra atención personal, por lo tanto, delegar es una buena opción, lo importante es concentrarse en las cosas que son más importantes y delegar el resto de tareas repetitivas (o menos importantes) a otras personas.

No crear excusas

El mayor obstáculo para el éxito es la falta de optimismo, no es la falta de tiempo ni tampoco la falta de capital (generalmente estas son excusas para no emprender y avanzar en el negocio). Excusas valederas pudieran quizás ser la salud y el bienestar familiar (que pudieran alejar la mente puesta en la empresa). Siempre debemos enfocarnos en la solución y no en el problema. Debemos tener «cero excusas» para alcanzar las metas y objetivos que nos hemos trazado.

El éxito no llega de la noche a la mañana

El entorno social y las nuevas tecnologías nos han «mal acostumbrado» a tener todo de forma «inmediata», sin embargo este es un mal hábito para los negocios o empresas. Partimos de la premisa de que nada en la vida es gratis, nada pasa de la noche a la mañana, sino que en realidad todo requiere de mucho trabajo, talento y esfuerzo, hay que salir a trabajar, ya que nada llegará por azar. Por lo tanto, debemos tener claro que no existe el «éxito de la noche a la mañana» y que debemos aprender a postergar las «gratificaciones inmediatas» para poder construir nuestro futuro.

¿Qué opinas sobre este tema? ¿Conoces otra regla para el éxito?

Si deseas más información puedes contactarte con nosotros o escribir tu consulta en la parte de abajo (sección comentarios)

Imagen de Marc Olivier Jodoin vía unsplash.com bajo licencia creative commons.


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