Hace más de una década nació el proyecto bajo el seudónimo de Satoshi Nakamoto, conocido como bitcoin, lo que planteaba su idea, más allá de tecnicismos, era propiciar a los seres humanos una forma de traspasar valor sin tener que acudir a los organismos centrales previamente para pedir autorización, o incluso, tener que pagarles para poder comerciar entre ellos.

En Venezuela hace 18 años el gobierno bloqueó el acceso de los ciudadanos a las divisas internacionales, esto los convertía a ellos en los únicos autorizados para comerciar con el exterior y utilizar dólares, euros o cualquier otra moneda. La medida tomada por el ejecutivo en aquel entonces entorpeció los procesos económicos del país y comenzó a quebrar empresas e industrias enteras, quizás de haber existido una alternativa como el bitcoin cuando todo esto ocurrió (2003), probablemente Venezuela no estaría tan destrozada hoy en día.

Sin embargo, en la actualidad, y a pesar de que el país continúa bajo las garras del mismo grupo político, gracias a la adopción del bitcoin y otras criptomonedas, los venezolanos fueron capaces de empezar a comerciar entre ellos escapando de los absurdos controles gubernamentales, y a su vez, teniendo la posibilidad de enviar y recibir valor desde cualquier parte del mundo, lo que de a poco ha ido potenciando la economía, pese a las terribles políticas gubernamentales.

La aparición del bitcoin le demostró al gobierno que ya no podía seguir censurando a los ciudadanos de utilizar otras monedas, por lo que tras años de subyugar a los venezolanos al uso del bolívar, una moneda completamente devaluada gracias a las propias políticas económicas de la autoridad central, comenzaron a levantar los controles económicos de forma paulatina.

Entre el año 2013 y el año 2018, los venezolanos vivieron una escasez sin precedentes en el país, en los mercados no se conseguían carnes, ni arroz, ni pastas, e incluso era difícil encontrar jabón, shampoo y artículos de limpieza; los ciudadanos eran obligados a hacer colas por horas para poder comprar algo de comida, y el poder adquisitivo de los mismos era irrisorio.

Hoy en día en Venezuela, pese y no gracias al gobierno, los ciudadanos encontraron nuevas formas de comerciar con divisas alternativas como el dólar y el peso colombiano, además de las criptomonedas, lo que convirtió al país en el tercero con mayor uso de criptomonedas en el mundo, según un estudio de Chainanalysis; esto ha permitido que los supermercados se hayan podido dotar nuevamente de alimentos y que las personas hayan podido recuperar parcialmente sus libertades económicas, lo que ha generado más ingresos, trabajo, y un poco más de respiro pese las condiciones adversas impuestas por el gobierno.

En el año 2019, negocios privados de venezolanos consiguieron inversiones por al menos 300 millones de dólares a través del bitcoin nada más, esto en un país completamente quebrado es un gran impulso para muchas personas que hasta hace no mucho no tenían forma de recibir dinero del exterior sin que el gobierno le pusiera las manos encima. En la actualidad lamentablemente Venezuela continúa siendo gobernada por el mismo grupo político que destruyó el aparato productivo del país, sin embargo, hoy los venezolanos pueden respirar un poco más libres gracias a la aparición del bitcoin y otras criptomonedas.

¿Qué opinas sobre este tema? ¿Conoces otras criptomonedas adoptadas por los venezolanos para su libertad económica?

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Imagen de Jhoan Salgado vía Pixabay.com bajo licencia creative commons.


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