Muchos detractores de Bitcoin critican a la criptomoneda por su elevado consumo de energía eléctrica o por no hacer un uso eficiente de la misma, sin embargo, es importante tomar las cifras de consumo considerando el contexto global. Por ejemplo, Lyn Alden (ingeniera eléctrica y estratega de inversión) menciona que si se toma en cuenta los datos proporcionados por la Universidad de Cambridge, que es una de las fuentes más consultadas sobre el consumo de energía de Bitcoin, la tasa de consumo de Bitcoin tiene un nivel máximo de 140TWh, sin embargo, el planeta entero consume cerca de 170.000TWh al año, esto quiere decir que la red Bitcoin apenas utiliza el 0,1 % de esa energía total, aun siendo una red con más de 100 millones de usuarios.

Efectos en el largo plazo

Alden menciona que si en el largo plazo Bitcoin masifica su uso a nivel global y se convierte en un sistema utilizado por miles de millones de personas (aumentando 10 o 20 veces su capitalización en el mercado actual), es posible que su nivel de consumo energético aumente, pero solo serían algunas décimas de ese 1 % del consumo global de energía. Si el escenario fuera el contrario y Bitcoin no logra el éxito deseado (no crece según las expectativas), entonces su uso se reducirá a medida que los subsidios o comisiones para la creación de bloques (halving) vayan disminuyendo.

Lyn menciona que siempre habrá errores al momento de «redondear» el porcentaje del consumo eléctrico de la red Bitcoin, ya que cuando los científicos estiman el consumo anual de energía a nivel global, pueden errar fácilmente un par de puntos porcentuales en cualquier dirección, lo cual puede originar conclusiones erradas. Alden afirma que ya sea que Bitcoin tenga éxito o no, su consumo de energía no excederá su utilidad a largo plazo. Si realmente Bitcoin fuese un problema serio de «consumo escalado» de energía, probablemente existirían fallas frente a otros competidores, al no poder ofrecer suficiente utilidad para su alto consumo energético.

Comparando el consumo de Bitcoin con otros sectores o empresas

Alden menciona que es fácil «sensacionalizar» el tema del consumo de Bitcoin, ya que generalmente se utiliza para obtener vistas en un sitio web, generar interés político o atacar a la criptomoneda. Por ejemplo, menciona que comúnmente se dice que la red Bitcoin consume más energía que algunos países pequeños, lo cual es cierto, pero se debe tener en cuenta que lo mismo pasa con otras empresas como Google, Netflix, Facebook, Amazon u otros sectores como las compañías de cruceros, aviación comercial o industrias extractivas.

Entendiendo el concepto de «ajuste» o «autorregulación»

La red Bitcoin está programada para crear (en promedio) un bloque cada diez minutos, el cual es agregado a la blockchain, dicha red consta de miles de bloques (que se comenzaron a crear desde el año 2009). Cada nuevo bloque lo produce un minero mediante una computadora o equipo informático que resuelve problemas criptográficos creados por el bloque anterior.

En el caso de que los mineros abandonen la red y los nuevos bloques se empiezan a demorar más de diez minutos en producirse, entonces la red se «auto regula» flexibilizando los procesos y ayudando a resolver el problema o desafío criptográfico, de manera que los bloques regresan al tiempo promedio de diez minutos. Si los mineros se unen y los bloques se agregan a la red «antes» de los diez minutos, la red hará que el problema o desafío sea más difícil de resolver. Esto es lo que se conoce como “ajuste de dificultad” el cual fue creado para que la red funcionara correctamente y no desperdicie recursos o energía. El problema es que muchas personas no toman en cuenta este sistema de «ajuste» o «autorregulación» al momento de evaluar el consumo y eficiencia de Bitcoin.

Maneras en que Bitcoin utiliza energía desperdiciada

Alden explica que, debido a que los mineros de bitcoin requieren fuentes de electricidad baratas, normalmente no pueden competir con los usuarios normales de electricidad, como resultado, los mineros de bitcoin buscan diferentes lugares a nivel global donde la electricidad sea más barata, sea subutilizada o desperdiciada.

Los mineros de bitcoin son consumidores de energía «inusuales» ya que a diferencia del usuario promedio (al cual le llega la energía a su casa u oficina y que cualquier plan estándar de electricidad le es útil), en el caso de los mineros, estos generalmente se dirigen o reubican cerca al lugar donde está la fuente de energía, lo cual significa que utilizan la energía de formas bastante eficientes e inusuales.

Alden cita 3 ejemplos de cómo Bitcoin utiliza energía desperdiciada:

Energía hidroeléctrica en Sichuan (China): En este caso se menciona la zona de Sichuan en China, la cual tiene una tonelada de capacidad hidroeléctrica «sobre construida» y que durante la temporada de lluvias, produce más electricidad limpia de la que se puede utilizar, menciona el caso de una gran cantidad de mineros (antes de las restricciones impuestas por China) que se ubicaron en esa zona para aprovechar esa energía.

Minería con gas natural no utilizado: En este caso se menciona que el gas natural es extremadamente útil para la electricidad y la calefacción, sin embargo, si la cantidad es pequeña, entonces no será lo suficientemente económico para construir un gasoducto o recolectar ese gas y comercializarlo, cuando sucede esto, la empresa extractora tiene que «ventilar» o «quemar» el gas, por lo cual se desperdicia.

A raíz de este problema, hay varias empresas mineras privadas de bitcoins que se especializan en conectar remolques de mineros de bitcoins a productores de petróleo con gas varado, para hacer uso de esa energía que de otro modo se desperdiciara. Este es un escenario de «ganar-ganar» para los productores y los mineros de bitcoin. Los productores pueden vender su gas en lugar de desperdiciarlo, mientras obtienen puntajes ESG más altos y cumplen con los límites estatales de quema de gas y los mineros de Bitcoin obtienen una fuente de energía barata en el proceso.

Minería de Bitcoin como batería de red: En este caso se menciona que tanto la demanda como la oferta de energía eléctrica cambia a lo largo del año y que muchas instalaciones y centrales eléctricas tienen capacidades de producción mayores a las que realmente necesitan, sin embargo, los clientes y el flujo constante de energía hace que el sistema tenga cierta estabilidad y rentabilidad. Sin embargo, en el caso de la energía solar y eólica, estas no son constantes, ya que varían de acuerdo a las condiciones climáticas, por lo cual se debe contar con lugares de almacenamiento. Precisamente uno de los principales problemas de este tipo de energías renovables es el costo de su almacenamiento. La minería de Bitcoin hace que sea rentable construir plantas y fuentes de producción de energía eólica o solar, ya que permite «monetizar» el excedente de energía generada o almacenada, ya que puede ser utilizada por los mineros para realizar sus actividades.

¿Qué opinas sobre este tema? ¿Conocías el porcentaje de consumo energético de Bitcoin?

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Imagen de Michael Fortsch vía unsplash.com bajo licencia creative commons.


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